Miguel Zúñiga. Lima, Perú.- En este artículo vamos a cuestionar nuestra forma de pensar el desarrollo desde el nivel macro. Como si no hubiera descentralización, el desarrollo pareciera haberse estancado en el pensamiento o acción del nivel central, entonces ¿estamos ante una delegación de poderes administrativos solamente?, es decir, ¿Desconcentración?.
El
ordenamiento es un concepto que ha evolucionado desde los conceptos antiguos de
demarcación territorial (primera mitad del siglo XIX), acondicionamiento
territorial (segunda mitad del siglo XX), saneamiento territorial (siglo XX) y
ordenamiento territorial (post Carta Europea de 1983). Tuvo sus orígenes en los
problemas de la época, como el crecimiento espontaneo que traía como
consecuencia las actividades socioeconómicas desvinculadas del medio, la
ocupación desordenada y el comportamiento ambiental insostenible, lo cual tenía
como efecto final el desequilibrio territorial y la degradación ambiental.
En esa
evolución del pensamiento sobre “lo territorial”, el territorio no estaba
siendo considerado solo como un espacio geográfico sino también como aquel
territorio en el que se desarrollan un conjunto de relaciones sociales,
culturales, económicas, políticas, etc.
Desde un enfoque de desarrollo, el cual fue impulsado por PNUD, “el
territorio es visto no solamente como un recipiente pasivo de los recursos de
una colectividad, sino como el conjunto organizado y complejo de sus
potencialidades naturales, humanas e institucionales, y de los sistemas de
asentamiento y localización poblacional…el territorio se constituye en un
espacio en el que convergen y se enlazan los intereses, la identidad y cultura
de una comunidad” (Galarza, 2002).
A partir
de estas proposiciones iniciales, entiendo, hasta el momento, que el
ordenamiento territorial es un proceso de planificación de las relaciones
humanas a nivel territorial, que se orienta a lograr un equilibrio de estas
relaciones sociales, culturales, económicas, políticas y todas las que se
pudieran dar, tomando en cuenta el entorno natural y el entorno “construido”, y
un ordenamiento sostenible de los usos de los recursos naturales.
Otras
concepciones sobre ordenamiento territorial se citan a continuación:
- La carta europea de ordenación del territorio de 1983 interpreta el ordenamiento territorial como la proyección en el espacio de las políticas económicas, sociales, culturales y ambientales de una sociedad, y el sistema territorial, como el resultado de aquellas.
- El PNUD propone que el ordenamiento territorial debería entenderse como un proceso planificado que tome como marco de referencia el desarrollo humano.
- El Consejo Nacional del Ambiente de Perú, señala que el ordenamiento territorial es “un instrumento que forma parte de la política de Estado sobre el desarrollo sostenible. Es un proceso político, en la medida que involucra la toma de decisiones concertadas de los actores sociales, económicos, políticos y técnicos, para la ocupación ordenada y uso sostenible del territorio”.
- Otros autores señalan: “El ordenamiento territorial es la parte de la planificación para la optimización de la eficiencia de los procesos de ocupación y uso del territorio, la distribución territorial del estado y el manejo geopolítico del país. Persigue la búsqueda de la racionalidad, la funcionalidad y la coherencia en la localización territorial de las actividades sociales, culturales, económicas y políticas” (Borja, 1996).
- Y otros nos lo explican en palabras sencillas:
Dificultades para el ordenamiento territorial
Las
dificultades que enfrenta el ordenamiento territorial van a depender del
momento histórico de una región, de un país, o al interior de este. El marco
normativo vigente, la corriente de pensamiento de los actores tecno-políticos y
la sociedad en general, van a marcar el inicio y despliegue del ordenamiento territorial.
- La falta de voluntad política para poner el tema en la agenda de gobierno.
- El desconocimiento o la falta de pensamiento sistémico de los stakeholders para abordar la reducción o prevención de posibles problemas al interior de los territorios productos del crecimiento poblacional.
- La ausencia de marco legal, leyes, reglamentos y normas de ordenamiento territorial que obliguen u orienten su implementación; o por el otro extremo, la presencia de demasiadas normas que propicia la confusión sobre lo que es, como debe hacerse y a donde apunta el ordenamiento territorial.
¿Podemos reconocer otras dificultades para su implementación?
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