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domingo, 28 de octubre de 2012

RED DE SALUD: LA PROMESA DE LA SEGURIDAD HUMANA

Miguel Zúñiga. Santiago, Chile.- Hace unas semanas en el Perú se llevó a cabo una simposio sobre Salud y Seguridad Humana en las Américas, el cual fue, a nivel practico, un llamado de atención para la articulación de los actores y la coordinación de las acciones públicas de los niveles de gobierno, sectores socioeconómicos, agentes públicos y  privados, y la sociedad, con base en políticas de protección social (de arriba a abajo) y de empoderamiento ciudadano (de abajo a arriba), y que tiene en el centro de su acción la vida de las personas (Ver "Seguridad Humana: implicaciones para la salud").

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha tratado de incorporar este concepto en la practica política de sus Estados miembros, a través de acciones como el Informe anual 2010 de la directora de la OPS titulado  "Promoción de la salud, el bienestar y la seguridad humana" (Ver Informe anual 2010 "Promoción de la salud, el bienestar y la seguridad humana") y, consolidado en el mismo año, en la 62 sesión del Comité Regional del 50 Consejo Directivo de la OPS cuando aprueba la Resolución  CD50.T16 en la que insta a los Estados miembros a considerar cómo integrar el concepto de seguridad humana en sus planes nacionales de salud (Ver Resolución CD50.R16 "Salud, seguridad humana y bienestar") y en el año 2012, en la 66 Asamblea General de las Naciones Unidas (NU) el secretario general de las Naciones Unidas explicó que "la seguridad humana es un marco normativo de carácter dinámico y practico para abordar las amenazas generalizadas e intersectoriales de manera coherente e integral a través de una mayor colaboración entre los gobiernos, las organizaciones internacionales y regionales, la sociedad civil y los agentes de base comunitaria" (Ver Sixty-sixth session - General Assembly). 

jueves, 25 de octubre de 2012

RED SOCIAL: LOS POBRES NO EXISTEN

Miguel Zúñiga. Santiago, Chile.- ¿Por qué aceptar todavía algunas definiciones que limitan nuestra humanidad?, ¿por qué no buscar el contar nuestras propias historias a partir de un conocimiento más amplio de la realidad? Para hacerlo, tomaremos como base una publicación de Javier Iguíñiz "Desarrollo, libertad y liberación", y a partir de allí iremos profundizando, cuestionando y construyendo algunos conceptos.

En este libro, Javier Iguíñiz, nos habla sobre un tema que comúnmente manejamos y, hasta cierto momento, dominamos: el desarrollo, y esto lo liga a la vida y la libertad, hasta que uno y otro llegan a incluirse. La libertad redefine la vida y la pobreza -diría las pobrezas-, "fuentes de privación de libertades", restringen la libertad. Allí es donde nos plantea un cambio en el debate, quizá nos quiera decir lo que Mateo dijo: "el que tiene oídos para oír, oiga".

Resalta los planteamientos de Amartya Sen, quien en "El desarrollo como libertad" (Ver "Desarrollo como Libertad") explica conceptos claves: 1) "El desarrollo puede concebirse como un proceso de expansión de las libertades reales de que disfrutan los individuos", 2) La necesidad de centrar la mirada en el individuo, y 3) A no confundir fines con medios. Amartya Sen reflexiona que lo que el desarrollo debe promover son las libertades, los fines del desarrollo, lo cual lleva a poner en el centro del debate a las personas, y no en los medios, pero sí en que estos factores (económicos, políticos, sociales, etc.) contribuyen a expandir éstas libertades, e implícitamente señala al desarrollo como el proceso de liberación; dice claramente cuáles son las fuentes de privación de libertades, tan rutinarios en nuestro día a día, desde lo más complejo como la pobreza, y otras tan "inocentes" como la falta de servicios, de programas epidemiológicos, de sistemas organizados de salud o de educación o de instituciones eficaces para el mantenimiento de la paz y el orden locales (Sen, 1999). 


miércoles, 3 de octubre de 2012

RED DE GESTIÓN: GENERANDO INEFICIENCIA Y DESINCENTIVOS EN EL SISTEMA DE SALUD I

Miguel Zuñiga. Lima, Perú.-  Primera parte de un relato crítico de la financiación de los sistemas de salud en el ámbito de la microeconomía.

El informe sobre la salud en el mundo 2006: Colaboremos por la salud (Ver Capítulo 4 Potenciar al máximo el personal sanitario existente), señala como determinante del desempeño de los trabajadores sanitarios las relacionadas con el trabajo (descripciones del puesto de trabajo, normas y códigos deontológicos, adaptación de las capacidades a las tareas y supervisión), las relacionadas con el sistema de apoyo (remuneración, información y comunicación  e infraestructura y suministros), y el entorno laboral favorable (aprendizaje permanente, gestión de equipos, responsabilidad con rendición de cuentas).  

Una estrategia -quizá la principal-  mencionada de entre todas las anteriores parece ser "garantizar una remuneración adecuada". En ella señalan que tres aspectos de la remuneración influyen en el comportamiento de los trabajadores sanitarios: el nivel y la regularidad del salario, la forma en que se paga a las personas, y los incentivos. "Se debe remunerar razonablemente a los trabajadores sanitarios por la labor que realizan...las remuneraciones bajas y la impresión de que existen diferencias injustas menoscaban la productividad y el desempeño". 

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