Raúl Timaná.- Dentro de las políticas concernientes a los Recursos Humanos, un tema cobra inesperada relevancia, se trata de la Gestión del Talento, que como casi todas las tecnologías administrativas deriva del sector privado. Estos, preocupados por establecer una política de renovación constante basado en las habilidades y destrezas de sus colaboradores, dictan ciertas medidas para dirigir y gestionar el "TALENTO", medidas como los ascensos basados en la combinación de competencias, experiencia y un núcleo duro actitudinal, nos traslada a una palabra bastante conocida en el argot popular "La Meritocracia", que no es mas que priorizar al personal que tenga los suficientes méritos para obtener una determinada posición, empero la Gestión del Talento va mas allá de la Meritocracia, va mas allá de darle al "Cesar lo que es del Cesar".
La Gestión del Talento implica en primer lugar dejar atrás supuestos muy arraigados en nosotros, implica cambiar el modelo mental de creer que "nadie lo puede hacer mejor que yo", o que "los subordinados siempre serán subordinados". Grandes empresas establecen medidas para retener a su personal , establecer evaluaciones 180 o 360 con el fin del feedback positivo, estas empresas piensan así: ¿Este colaborador posee el potencial para seguir ascendiendo en la empresa? y ¿ Este potencial se alinea Estrategicamente a lo que sera la empresa en el futuro?. Las respuestas positivas indican que este colaborador tiene grandes posibilidades de ser un próximo directivo de la empresa.
La Gestión del Talento hay que aterrizarla, las estrategias son variadas que van desde una política agresiva de incentivos hasta el coaching o el Mentoring, y es apropósito que quería referirme a estas ultimas, ya que son muy útiles y son las menos costosas, basta con leer y autoadiestrarse en estas disciplinas para entender que empleadas en nuestros colaboradores producen innegables beneficios en el desarrollo de competencias.
En un estudio publicado en el Harvard Business Review, indica que Latinoamerica tiene la mas baja reserva de talento y dentro de ellas Lima como capital ni aparece en mucha de sus mediciones y por deducción lógica ninguna de las capitales de provincias del Perú; realidad muy lejana la de otras grandes capitales sudamericanas y capitales de provincia sudamericanas que si poseen reservas de talento apreciable.
Todo esto sucede en el ámbito privado, es posible que pueda suceder en el estado?, estoy convencido que si, y ya algunos lo están haciendo, existen cargos técnicos donde la gestión del talento debería ser piedra angular ya que reduce costos y disminuye rotación de personal, si queremos ser mas específicos la Gestión del Talento es "Costo-efectiva".
